LG Electronics estableció e implementó estándares estrictos para el manejo de sustancias peligrosas.
En 2005, LG Electronics declaró su intención de no fabricar productos que tuvieran alguna de las seis sustancias peligrosas especificadas por la directiva RoHS de la Unión Europea. Desde entonces, se han establecido normas estrictas con respecto al manejo de las sustancias peligrosas y su producción, normas que se asumieron de forma general. Además, al lanzar el Green Program de LG Electronics, la compañía asumió la responsabilidad de administrar sus propios sistemas de producción para asegurarse de que todos los componentes, materia prima, materiales de empaque y baterías incluidos en sus productos no tuvieran sustancias peligrosas.
Posteriormente, LG Electronics reconoce que la existencia de requisitos legales no siempre es suficiente para proteger la salud humana y el medio ambiente. Nuestro enfoque en la toma de decisiones para el uso de ciertas sustancias se basa en su impacto científicamente probado tanto en el medio ambiente como en la salud humana, y también en la viabilidad técnica y económica de las alternativas disponibles. Si el impacto en el medio ambiente y la salud humana no está comprobado científicamente pero existen dudas respecto de la posibilidad de efectos adversos, LG Electronics seguirá el Principio de precaución, como se hace referencia en la Declaración de Río de 1992 (Cumbre de La Tierra de la ONU).
Las sustancias peligrosas cuyo uso fue prohibido por ley o que LG Electronics decidió eliminar o reducir (debido a sus riesgos) se administran por separado en las categorías A1, A2 y B.
Nivel A1: comprende seis sustancias peligrosas que se especifican en las normas RoHS de la Unión Europea. Se incluyen metales pesados como plomo, mercurio, cadmio, cromo hexavalente y sus compuestos químicos, así como los retardantes a la llama a base de bromo, como PBB y PBDE.
Nivel A2: comprende sustancias que están prohibidas por la legislación nacional o internacional (además de las normas RoHS), o sustancias que LG Electronics decidió eliminar o reducir debido a los riesgos que presentan sobre la salud humana y el medio ambiente. Estas sustancias incluyen compuestos de cloro, amianto, compuestos de estaño orgánico, formaldehído, resina de cloruro de vinilo (comúnmente conocida como PVC), BFR, níquel, arsénico, ftalato, azoderivados y otras sustancias que pueden destruir el ozono, como el Sulfonato de Perfluorooctano, Pentaclorofenol y Ugilec 121, 141 y DBBT.
Nivel B: incluye sustancias que deben monitorearse o reducirse. Ellas son: berilio, antimonio, selenio, paladio, bismuto y otros retardantes a la llama, como los VOC.
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LG Electronics opera un sistema de manejo exhaustivo, a través del cual se evalúa el contenido de las sustancias peligrosas hasta el más mínimo detalle. Las 19 plantas de producción de la compañía dispersas por todo el mundo, utilizan equipo de fluorescencia de rayos X (XRF) para examinar si alguna pieza o producto contiene sustancias peligrosas.
El personal que trabaja en el Laboratorio de análisis de sustancias peligrosas continúa realizando análisis detallados para identificar y estandarizar cualquier presencia de sustancias peligrosas. Gracias al monitoreo frecuente durante el proceso de producción, estos expertos pueden identificar con rapidez los productos y componentes que probablemente contengan sustancias peligrosas. En febrero de 2005, el laboratorio fue certificado como un Centro oficial de análisis por Underwriters Laboratories (UL), una organización internacional creada con el fin de realizar las pruebas y la certificación para la seguridad de productos, con base en EE. UU. La capacidad superior del Centro para analizar con precisión sustancias peligrosas también fue reconocida en mayo de 2006, cuando fue galardonado con un certificado oficial por la autoridad TÜV de Alemania.