La cocción por microondas no reduce el valor nutricional de los alimentos sino que permite conservar las vitaminas y minerales.
La cocción del alimento se produce en su propio contenido. El microondas cocina con casi nada de aceite, y no requiere tantos condimentos. Por esta razón los médicos generalmente recomiendan la cocción con microondas para aquellas personas que sufren de hipertensión arterial, colesterol alto o aquellas enfermedades que requieren una dieta sana.