Una sala que te invita a entrar
Creando una nueva versión de ti a través de pequeños cambios
En el año nuevo, ¿por qué no comenzar por el espacio más grande de tu hogar y hacerlo sentir más cercano a quien eres?
Incluso el cambio más pequeño en la organización del hogar
para el año nuevo puede transformar el ánimo de todo tu día.
Primero, gira el sofá con decisión hacia la ventana.
A medida que la suave luz de la mañana llena la habitación,
cerrar los ojos por un momento para meditar
o pasar tranquilamente las páginas de un libro
hace que tu propia rutina matutina se establezca de forma natural.
Luego, crea una “zona de hobbies” en un rincón de la sala.
Cuando solo las cosas que amas —ejercicio, dibujo, tejido—
están a la vista, surge un flujo que te permite comenzar sin dudar.
Un lugar donde permanecen tus preferencias,
donde cada día avanza a un ritmo que se siente tuyo.
Así es como tu sala puede transformarse para el nuevo año.