Cómo el almuerzo se volvió imprescindible
“Cuando estas ocupada, el almuerzo es lo más fácil de posponer.
Y cuanto más lo hacía, más sentía que mi salud se iba deteriorando poco a poco.”
Los días en los que el trabajo se acumulaba, saltarse el almuerzo se había convertido silenciosamente en un hábito, así que desde enero, Ria se fijó un objetivo de Año Nuevo para comidas más saludables: preparar con antelación los almuerzos de toda la semana.
Con su agenda tan ocupada, es difícil ir de compras con frecuencia, por lo que simplemente compra muchas verduras una sola vez durante el fin de semana.
El FreshBalancer™ de su frigorífico regula la humedad según la conservación de los productos, por lo que incluso después de varios días, los ingredientes se mantienen visiblemente frescos.
Gracias a esto, una sola compra le alcanza para toda la semana de almuerzos.
Como todo está listo con antelación, los almuerzos entre semana se sienten mucho más ligeros.
Algunos días es una ensalada, otros un plato simple al vapor, pero la frescura siempre está presente.
“Como todo se mantiene fresco y ordenado, rara vez termino saltándome el almuerzo.”
Para Ria, el almuerzo ya no es algo que pospone, sino una comida que le acompaña durante cada día y contribuye a su plan de dieta de Año Nuevo.